Una niña se sentó
Bajo un arbusto de viburno.
Y se puso a pensar ella,
Cómo vivir de ahora en más:
— Al jardín de infantes no iré —
Me aburre demasiado.
A los adultos no escucharé —
Estoy cansada de ellos.
No quiero aprender poesías,
No me voy a peinar,
Quiero jugar, pasear,
En patines andar.
De repente, se oyeron pasos,
La niña se levantó
Y a su amiga que venía,
Desde lejos divisó.
Ella llegó, se sentó al lado,
La cabeza inclinó.
Y bajito, casi llorando,
Así se expresó:
— Dicen que hay que guardar
Todas las cosas en su lugar.
La ropa en el armario poner…
— ¡Pero allí no cabe, es verdad!
— Dicen que hay que lavar
Los platos después de comer.
— Yo no voy a hacerlo.
¡No quiero! ¡No lo haré!
¿Qué complicaciones son estas?
Explícame, amiguita,
Mejor me voy a dormir.
¿Dónde está mi almohada?
Pero no pudo descansar.
Una rama se inclinó,
Y con una corona en la cabeza
La tercera hermana llegó.
Yo también, niñas,
Quiero hablar con ustedes.
Mis sueños y mis anhelos
Con ustedes compartir.
Mucho quiero ser
Un personaje de cuento,
No con una corona de flores,
Sino con una corona de oro.
Y siempre quiero pasear
En una plaza hermosa y bulliciosa,
Y para llegar hasta allá
En helicóptero viajar.
De repente, de la nada,
Apareció un hada.
Las hermanas se levantaron rápido,
Sin creer lo que veían.
El hada sonrió dulcemente,
Una canción entonó,
Y les preguntó a las niñas,
¿Qué desearían tener?!
La primera hermana dijo:
— Quiero ir al mar,
En la arena tenderme,
Y en el espacio jugar.
— Y yo quiero muchas golosinas:
Tortas, brazo de reina,
Chocolate, dulce de membrillo
Y un balde de caramelos,—
Todo esto dijo la segunda niña,
Y de la futura felicidad
Se rió a carcajadas.
— Bueno, yo quiero, — dijo
La tercera de las hermanas, —
Que la música suene,
Escuchar el canto de los pájaros,
Visitar teatros y bailes,
Exposiciones y desfiles,
Que sobre mí, como una princesa,
Escriban historias.
— Está bien, — dijo el hada, —
Todo se puede cumplir,
Pero también pueden cambiar de idea,
Mientras aún hay tiempo.
— No, no, no, — dijeron las hermanas, —
Todo esto lo queremos.
Al cumplimiento de nuestros deseos
¡Estaremos muy contentas!
Sopló de repente un viento rápido,
Los pájaros callaron.
La magia se realizó
Para cada una de las hermanas.
Así pasa un mes,… el tercero,
La primera está en la playa
Sufriendo por el calor,
Su cuerpo de crema unta.
La segunda tiene dermatitis
Y su piel se enrojeció,
Y a los dulces mirar
Ya no puede ni quiere.
A la tercera también le cansó
Cantar y divertirse.
Las tres hermanas querían
A casa regresar.
¡Hada! ¡Hada! — gritaron, —
¡Devuélvenos pronto!
Haremos todo en la casa,
Seremos más bondadosas.
Ayudaremos a mamá,
Estudiaremos bien,
Limpiaremos después de nosotras,
Y no seremos perezosas.
El hada llegó volando rápido
Y con reproche las miró.
— ¿Se cansaron? ¿No les gusta?
¡Ustedes así lo quisieron!?
No se puede volver el tiempo atrás,
¡Los días se fueron volando!
Bueno, dejen de lamentarse.
Esto es lo que les digo:
Antes de desear algo —
¡Piénsenlo bien!