En una pequeña casita vivía el conejito Nevadita. Tenía padres, hermanos y hermanas. Y un día se puso a pensar:
Vivo aquí con mi familia, con mis hermanos y hermanas. ¡Pero no tengo amigos!
Nevadita pensó y decidió salir al patio a buscar amigos. Iba caminando cuando vio al perro grande tío Boliche persiguiendo a la gata vecina.
De repente Nevadita le pregunta al tío Boliche:
Tío Boliche, ¿quieres ser mi amigo?
El tío Boliche se rió y dijo:
Busca amigos más pequeños que tú, como mi hijo Rosquilla.
Y Nevadita siguió adelante. Ve al gatito Michi caminando por el techo, y le dice:
Michi, ¿quieres ser mi amigo?
Michi le responde:
¡Claro! Nunca había tenido amigos. ¡Y tu dueña es muy amable!
¿Buscamos más amigos?
Preguntó Nevadita.
Está bien.
Y juntos siguieron adelante. Ven al cachorro Rosquilla, el hijo del perro tío Boliche.
Le preguntan a Rosquilla:
¿Quieres ser nuestro amigo?
¡Claro que sí! ¡Me encanta tener amigos!
Y ya siendo tres, decidieron buscar más amigos. Pero en el patio ya no había nadie.
Ya estaba oscuro y se fueron a casa. Y desde ese día siempre jugaban juntos y tenían una amistad muy fuerte.